Aunque haya sueños que no se den

Cada año, desde hace muchos, veo en Nochebuena la película “Qué bello es vivir” de Frank Capra. Es una tradición para mí, que no creo en las tradiciones ni en la Navidad. Contradictorio, pero lo hago.

Me maravilla ese clima de película antigua y me sobrecoge y anima su mensaje. Siempre lo hace, aunque la haya visto cien veces. Soy capaz de sumergirme en ese pequeño pueblo, Pottersville, con esa fantástica mescolanza de personajes e imaginar que un ángel viene a ayudarme para conseguir, a cambio, unas alas.

hqdefault

El personaje de James Steward se arruina e intenta suicidarse porque piensa que su vida no tiene sentido ya y que, en realidad, no tenía que haber nacido. A punto de tirarse al río, el ángel  Clarence se le aparece en forma de simpático abuelo y le enseña lo que habría cambiado la vida de su familia y amigos si él no hubiera existido.

Esta descripción de su vida sin él es lo que siempre me llena de optimismo y hace que recapacite sobre la importancia que tenemos para los demás. Y viceversa. Por muchos sueños que no se den, siempre están las personas que te acompañan a lo largo de tu vida, que quizá sin ti, la suya habría sido diferente también. Y si se llevan algo de tu misericordia, empatía y generosidad, tu existencia no habrá sido en vano porque en ellos permanecerá nuestro rastro.

La vida ha matado el sueño que soñé, pero para mí ese es el verdadero mensaje navideño. Y el próximo año  volveré a ver “Qué bello es vivir” como si fuera la primera vez, para que no se me olvide.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s