Mujeres

Solo por el hecho de ser mujer ya se me presuponía un rol que no estaba dispuesta a admitir y que nada tiene que ver con renunciar a la feminidad o al amor.

La cultura ha sido siempre mi forma de vida y luché mucho para conseguir el sueño de llegar a la universidad, como muchas otras mujeres, y este camino me ofreció uno mucho más impensable para mí: tener una carrera universitaria.

Ahora soy periodista. Lamentablemente las circunstancias son adversas en estos momentos, pero la vida me ofreció siempre una alternativa en los momentos duros y creo estar en lo cierto si afirmo que tampoco esta vez me dejará en la estacada. Lo que logré me costó, porque al hecho de estudiar con más edad se unió la falta de entendimiento de personas que intentaban que no me desviara de mi rol. No lo consiguieron, desdeluego.

Muchas mujeres no han tenido tanta suerte y no saben cómo escapar de una vida que no les gusta.

mujeres siglo XVIII

Mujeres que asimilaron su rol estuvieron conmigo, pero también han subido a mi tren otras más inconformistas que decidieron, como yo, salir de la zona de confort preparada para ellas. Son muchas las que he conocido a lo largo de mi vida que, incluso desde su diversidad cultural y edades distintas, fueron muy semejantes entre sí porque pidieron perdón antes que permiso, y todas, absolutamente todas, me han enseñado alguna cosa que ha resultado transcendental para mi enriquecimiento como persona. De eso me he dado cuenta al pasar los años.

Mi abuela ha sido, con diferencia, la mujer que más me ha enseñado sin ni siquiera ser consciente de ello. A pesar de no tener estudios, puso un negocio mientras atendía a cuatro hijos. Antes de eso, pasó por las experiencias de cuidar a 9 cuñados y un suegro con 20 años, vivir dos guerras y  perder dos hijos.También cuidó de casi todos sus nietos. Ella fue además una persona luchadora, buena, amable, inteligente, cariñosa, educada y empática con todo el mundo. Jamás la vi maldecir su situación, y eso, es un gran ejemplo de vida. Llevo mi nombre por ella, fue  una gran amiga a la que le podías contar cualquier cosa. La echo muchísimo de menos.

Amigas. Las del colegio parece que nacieron contigo. No te dabas cuenta pero te sentabas con ellas en clase, jugabas en los recreos y eran partícipes de tus juegos tontos de adolescentes. Algunas eran compañeras, otras fueron amigas para siempre. Con las que llegabas al colegio y con las que salías, para después continuar toda la tarde y todos los fines de semana, todos los meses y todos los años hasta hoy. Mi amiga Carmen, mi compañera de mil batallas, de mil fiestas y de mil lágrimas. Por ella se extiende mi vida a lo largo, paralela a la suya. Algo valioso para mí porque es una mujer fuerte y, además, testigo de toda mi existencia.

Otras mujeres fueron como las hadas madrinas que vienen a protegerte cuando más lo necesitas y no sabes por dónde aparecieron, pero allí estuvieron a lo largo de tu vida. A veces pasaron por ella unos años, para luego desvanecerse en lo cotidiano, pero que siguen ahí, atendiendo tu llamada.

Mi vecina Nico fue una de ellas. La conocí con 18 años, cuando yo me independicé. Ella tenía 19. Ventana con ventana, puerta con puerta. Dos mujeres jóvenes, pero muy adultas a a vez, lo que daba aquellos años. Nunca sentí la felicidad con ella porque de la felicidad no te das cuenta cuando la vives intensamente. Siempre estuve acompañada por ella y su familia. Vimos crecer a nuestros hijos y nuestras casas eran de ambas. Nunca estuve sola teniéndola a ella al lado. Pasó por una grave enfermedad y luchó para que su familia aprendiera a vivir sin ella. Su tesón venció a la enfermedad. La adoro.

Entre tanto, tuve la suerte de tener una hija. La eduqué para que fuera independiente y, vaya si lo és. Una mujer que me acompaña siempre y que me enseña mucho de la vida. Sabe reír en medio del caos. Es lúcida, inteligente, decidida y nada sumisa. Es un ser especial, una mujer valiente y preparada para la vida. Es capaz de vivir donde sea y dormiría en la copa de un árbol si se terciase. Con ella llegó el sol a mi vida y la sigue alumbrando cada día.

Fueron muchas otras las mujeres que conocí y, he de admitir, que siempre me he llevado muy bien con ellas. Algunas me ayudaron en momentos complicados y siempre he pensado que nunca llegaban a mi vida por casualidad. La diosa fortuna, que, porsupuesto, es mujer, me ha tratado muy bien en este aspecto porque en cada etapa de mi camino ha sabido traerme  a alguien especial para compartir el mismo trayecto sin importar la edad.

Mi madre. A mi madre no me la trajeron porque ya estaba allí. No importa que no tengamos nada en común. Tampoco le guardo ningún rencor por no entender que siempre he necesitado la libertad que ella no me supo ofrecer. Hubiese merecido una vida mejor porque es inteligente, trabajadora y fuerte. Me ayuda muchísimo y me tendrá siempre con ella.

En otro aspecto de mi vida y justo cuando  me acerqué al mundo de la cultura supuso un gran alivio encontrar mujeres con mis mismas inquietudes. Fue gran satisfacción tener compañeras muy inteligentes que son mis mejores amigas ahora: Lucía, Yolanda, Patricia, Charo, Maribel, Elena, Sara, Isi, Chelo,  Ivanna, Noelia, Amparo, Carmen, Eva, etc. De mi etapa universitaria me llevo a más de 60 compañeras (también compañeros) y a mi querida amiga Nieves.

Quizá me olvide de algunas, pero están dentro de mí. Mujeres fuertes, luchadoras, buenas, inteligentes, independientes y atrevidas que decidieron romper con un rol impuesto por la sociedad y que me han dejado huella. Estoy orgullosa de que todas formen parte del entramado de mi mente. Estoy dispuesta a que durante mi viaje, dure lo que dure, muchas más mujeres conformen la película de mi vida.

Gracias a todas.

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2 comentarios en “Mujeres

  1. Solo puedo decirte una palabra: GRACIAS.
    Gracias por permitirme leer palabras tan intensas, tan sinceras y tan llenas de ilusión y fuerza.
    Me siento orgullosa y afortunada de haber compartido contigo veranos de niñas/adolescentes.
    Espero que tengamos ocasión de vernos y dar un fuerte abrazo a esta pedazo de periodista y mujer luchadora

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